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Recursos y eventos

ENLACES:

Smithsonian Institution
Exhibición de Santos de Latinoamérica:

Santos: Sustancia y Alma en el Smithsonian Institution

Fotos de Santos puertorriqueños en la exhibición
 
Lecturas sugeridas acerca de los Santos de Puerto Rico

Santos en la exhibición de la colección de Teodoro Vidal:
La Visión de un Coleccionista
 


Página del periodista
Jesus Vera Irizarry:

Artesanos de Madera de Puerto Rico

Exhibición de Santos en el Museo
Samuel Harn Museum de la
Universidad de Florida
:

Santos: Contemporary Devotional Folk Art in Puerto Rico

Exhibición de Santos en el museo Newark Museum:
Puerto Rican Santos de Palo: Sculptures between Heaven and Earth
 
Fundación Nacional de las Artes
Homenaje honorífico a Celestino Avilés y entrevista

Universidad Politécnica de
Puerto Rico
,
Artículo acerca de Carmen E. González


LIBROS

Alegría, Ricardo. La vida de Jesucristo según el santero puertorriqueño Florencio Cabán. San Juan: Centro de Estudios Avanzados de PR y el Caribe, 1983

Colón Camacho, Doreen (Ed.), Los Santos de Puerto Rico: Estudio de la imaginería popular. San Juan, Puerto Rico, 2003.

Curbelo de Díaz, Irene. El arte de los santeros puertorriqueños. Instituto de Cultura Puertorriqueña/Sociedad Amigos del Museo de Santos, 1986

Curbelo de Díaz, Irene. Santos de Puerto Rico. San Juan: Museo de Santos, 1970.
Firpi, José. El arte de la imaginería popular en Puerto Rico. San Juan: Edición Tau, 1973.

Lange, Yvonne. Santos: The Household Wooden Saints of Puerto Rico (tesis doctoral). University of Pennsylvania, 1975.

Mediavilla de Toste, Nitza. Santos al desnudo (edición bilingüe), Editorial Puertos, San Juan, 2005.

Traba, Marta. La rebelión de los santos. Edición Puerto, Museo de Santos, San Juan, 1972.

Vidal, Teodoro. Los Espada, escultores puertorriqueños. Ediciones Alba, San Juan, 1994.
___________ Los milagros en metal y en cera de Puerto Rico. Ediciones Alba, San Juan, 1974
___________ San Blas en la tradición puertorriqueña. Ediciones Alba, San Juan, 1979.


CATÁLOGOS DE EXHIBICIONES

“La imaginería popular puertorriqueña. Colección Ricardo E. Alegría”, Centro Iberoamericano de Cooperación, Madrid, oct.-nov. 1977.

“Santos de Palo: The Household Saints of Puerto Rico”. Museum of American Folk Art, NY. 1992.

“Santos de Puerto Rico”. Museum of Fine Arts, Boston, 7 de diciembre de 1972 al 7 de enero de 1973.



LIBROS DISPONIBLES
EN EL MERCADO VIRTUAL


Doreen Colón Camacho, ed.:
Los Santos de Puerto Rico:
Estudio de la imaginería popular, 2003.


Irene Curbelo:
La Expresividad en el Otro:
Cómo entender los santos


Nitza Mediavilla de Toste:
Santos al desnudo
 

 

1ro de julio de 2007
La religión en fibra de madera:
Las raíces y el desarrollo de la escultura religiosa del País es trazada en una nueva publicación del historiador y coleccionista a Teodoro Vidal
POR TATIANA PÉREZ RIVERA
Reportaje de El Nuevo Día

Antiguas tallas de imágenes devocionales -algunas datan del siglo 16- fueron examinadas una y otra vez con ojos de respeto por don Teodoro Vidal durante sus investigaciones de campo. El tallador campesino, o sus descendientes, le confiaron detalles sobre sus motivaciones o sus técnicas de trabajo y el coleccionista e historiador las guardó para el futuro en su reciente libro Escultura religiosa puertorriqueña. Publicado por Ediciones Alba, éste surge como una aportación del autor a la celebración del simposio "Iglesia y sociedad en Puerto Rico: siglo XVII" que celebrará la Arquidiócesis de San Juan en octubre de este año.

"Este libro abona al examen de nuestras raíces culturales para que se pueda cobrar mayor conciencia de los elementos definitorios de nuestra identidad de pueblo", indica de entrada el folclorista.

"Todo surgió porque había emprendido unas investigaciones de campo en los años finales de la quinta década del siglo 20 a lo largo de toda la Isla con el propósito de recoger, conservar y estudiar diversos aspectos relevantes del patrimonio material y espiritual de Puerto Rico", apunta Vidal, quien fue exaltado hace poco con un grado de doctorado por la Universidad Central de Bayamón.

El libro cuenta además con 64 fotos, algunas inéditas, de santos y santas realizados por maestros de la talla alrededor del País desde el siglo 16 al 20, tomadas por maestros del lente como Jack Delano, Eric Borcherding, Juan Betancourt y Héctor Méndez Caratini. La belleza gráfica de la publicación fue reconocida con un premio en la categoría de "Libro de arte" por la Asociación Internacional de Críticos de Arte".

"En el libro se combinan el arte de la escultura y el de la fotografía", destaca, "el diseño es de Mike Argetsinger, un diseñador muy reconocido que hace trabajos para la Universidad de Brown y que diseñó el catálogo de la colección Frick. Siempre trabajé con los Delano porque éramos muy amigos y hacíamos trabajos en conjunto, pero una vez mueren, Mike es quien hace los diseños".

Santa Ana, San Benito, Nuestra Señora de Monserrate, San José o Santiago el Mayor son algunos de los santos presentados en las páginas del libro que consigna también las colecciones a las que algunos pertenecen o el lugar donde fueron hallados.

Vidal ha documentado en diversas publicaciones el patrimonio material de la Isla -como son instrumentos musicales, agrícolas y santos- y el espiritual -que se aprecia en coplas, décimas o tradiciones orales. Esta vez dedicó atención exclusiva a la antigüedad de la talla devocional en el País.

"Al investigar los santos me di cuenta que los santeros nos han dejado un maravilloso conjunto de talla policromada de forma simple y expresiva que constituyen un patrimonio excepcional", apunta.

A su juicio, las tallas hablan además "de la gran afición del puertorriqueño por el arte de esculpir la madera y de la devoción de la gente de nuestro país a lo largo de nuestra historia". "Estas son las piezas más antiguas de santos que yo he podido identificar que sirven para demostrar la antigüedad y la continuidad a través de tantos siglos de nuestra historia, de ese arte de esculpir la madera en el que el campesino puertorriqueño se distingue por su afición por tallar. Es una de esas cosas innatas en su espíritu", opina.

NEGRO Y BLANCO

"La madera por excelencia que usaban los santeros y que preferían los compradores es el cedro hembra. Es muy común en los bosques de Puerto Rico y tiene un olor sumamente agradable. Además, la parte interior es muy difícil de que la ataque la polilla así que se tallaba consecuentemente en esa madera por su resistencia", destaca Vidal sobre la materia preferida para la creación de santos.

Como dato curioso, ésta comenta que la talla en madera de santos es "casi inexistente en Santo Domingo y Cuba", aunque "es abundante en México y Venezuela".

Entre los aspectos destacables de la iconografía figura la representación de la Virgen de Monserrate.

"En Puerto Rico se representa a la Virgen de Monserrate negra con el niño blanco y en España se representa la Virgen negra con el niño negro o la Virgen blanca con el niño blanco. Hasta donde yo sé, sólo en Puerto Rico se representa la Monserrate negra con el niño blanco, es algo muy particular de la escultura religiosa nuestra", afirma.

Con igual entusiasmo habla de la iconografía popular de la Tres Marías con los Tres Santos Reyes, la cual además es única de la Isla según sus estudios.

"En los velorios y Fiestas de Reyes yo he escuchado la copla: "Los tres Santos Reyes y las Tres Marías/ iban juntos llenos de alegría/ iban a acostarse/ y los cogió el día". Claro, lo decían de manera respetuosa y contando que ellos las pretendían, pero que los padres de las Marías eran muy estrictos y no las dejaban llegar tarde así que la Virgen María alargó la noche cuando fueron a ver al Niño en Belén para que no las regañaran", relata.

Al momento, Vidal trabaja en un libro que recoge las oraciones folclóricas de Puerto Rico.


25 de junio de 2007
Por vigésimo quinta ocasión la artesanía está de fiesta durante esta semana en los pasillos de Plaza Las Américas.
Reportaje de El Nuevo Día

 
‘Virgen de Monserrate’, de Antonio Cordobés, es una de las 210 tallas de la colección de miniaturas.
 

Desde hace 25 años, la tercera semana del mes de junio da paso a la Feria de Artesanía de Plaza Las Américas. Feria que se ha constituido en el preámbulo a los eventos de julio, mes del artesano.

En el vigésimo quinto aniversario de la feria participarán 210 artesanos. El público puede admirar: las carteras de José Figueroa, las tallas de Luis González, Luis Nieves, Zaida Isern, José Rosado; la pintura sobre plumas de Lilly Vélez; las muñecas de Graciela Mercado, Marisol Sánchez, la cerámica de Ramón Ávila, Carmen Rodríguez, la orfebrería y cristal fundido de Jorge Pollock, los caballitos de pica de Santiago Haddock, los bordados de Pilar Cepero y las figuras en clavos de Alejandro Sánchez, entre otros trabajos artesanales.

Este año se dedica el evento a Edwin Baéz, fabricante de escenas típicas de Caguas, a Magdalena Vallés, elaboradora de encajes de Bruselas y fagotín y al cuatrista Quique Dómenech. Hay una dedicatoria póstuma al santero mayor, Domingo Orta.
Este año se dedica el evento a Edwin Baéz, fabricante de escenas típicas de Caguas, a Magdalena Vallés, elaboradora de encajes de Bruselas y fagotín y al cuatrista Quique Dómenech. Hay una dedicatoria póstuma al santero mayor, Domingo Orta. Todos los días hay conferencias y talleres artesanales así como presentaciones musicales. La feria se extiende hasta el domingo próximo en los horarios del centro comercial.

Tallas en miniatura

Además de las piezas artesanales tradicionales, se puede admirar la colección de más de 210 tallas de santos en miniatura, hechas por 53 artesanos de Puerto Rico. La exhibición y la convocatoria para la talla de las miniaturas fue organizada por la Asociación Puertorriqueña de Imaginería Popular. Los talladores, entre ellos unos que nunca habían elaborado miniaturas, se dieron a la tarea de crear imágenes de santos con todos sus atributos y detalles, pero a menor escala. La convocatoria estipulaba que el tamaño máximo para las imágenes sería de no más de dos pulgadas y media de alto, sin contar la base.

Artesanos de la talla de Luis González, Luis “ Pichilo” Nieves, Isaac Laboy, Amaury Lugo, Antonio Avilés, los hermanos Nieves Dorta, Nitza Aquino, Zaida Isern, Norma Vega, se dieron a la tarea de elaborar imágenes por separado y en grupo.

De fuera

Este año, por primera vez, se ha invitado a artesanos de diez países de América, con una oferta que incluye los tapices de Irving Trujillo de Nuevo México, los textiles de Desireé Ceballos de Guatemala, las molas de Miriam Rodríguez de Colombia, la orfebrería mapuche y de lapis lazuli de Sobé Núñez de Chile y la de plata y piedras preciosas de Clider Flores de Perú, los bordados de Niurka Mota de República Dominicana, los tejidos de randa de Sebastiana Bastos de Brasil, los tejidos en telar de Arminda Brites de Paraguay, las piezas bordadas en algodón de José Sillat de Brasil, los trabajos en cuero de Cristian Peralta de Bolivia y las tallas de Jorge Cruz de Venezuela.

Barniz de pasto

Los productos artesanales de Gladys Ovando de Colombia llegan por primera vez a suelo borincano vía la Feria de Plaza. Están hechos con la técnica de mopa mopa o barniz de pasto. Esta técnica se trabaja sólo en Pasto, una región al sur de Colombia y capital del Departamento de Nariño. Se utiliza la resina del árbol de mopa mopa, que crece en la parte alta de la selva del Putumayo. El papá de Gladys viaja allá dos veces al año, para obtener cubos de los cogollos o renuevos del árbol, de esas hojitas es de donde se extrae la resina.

En tiempos precolombinos, tal vez se usó la resina del mopa mopa para cubrir e impermeabilizar las embarcaciones, hoy se utiliza para la decoración de piezas en madera. Las piezas que decora la familia Obando son elaboradas por artesanos e indígenas del valle de Simboy.

La familia ha sido galardonada por dos años consecutivos con el “Lápiz de acero”, premio dado a los mejores diseños artesanales y comerciales en Colombia. En la Feria de Plaza, Gladys muestra máscaras, joyeros, bomboneras, ángeles y vírgenes.


Junio 13, 2007
Muere Domingo Orta
Reportaje de El Nuevo Dia

El 13 de junio pasado, en fiesta de San Antonio de Padua, se fue Domingo Orta, uno de los santeros mayores y monumento de la artesanía puertorriqueña. Llevaba meses enfermo, pero siempre bajo el cuidado y atenciones de su inseparable compañera, Santia Rivera, la de sus hijos, nietos, nueras y yernos. Al final no podía tallar y penaba cada día por tener una gubia entre sus manos. Sus amigos, estudiantes de la talla de santos y admiradores lo colmaron de atenciones y muchos se dieron a la tarea de desempolvar y colocar en lugar visible las tallas, que en algún momento adquirieran de manos del artesano. El maestro artesano se fue callado, tal como era. Era de pocas palabras, pero de mucho empeño por crear piezas de carácter devocional dado su amor a los Reyes Magos. Don Domingo sorprendió a todos al acceder a ser parte, como panelista, del foro de artesanos que se presentó el verano pasado en la exhibición "Manos y almas" en el Museo de Arte de Ponce. En aquel momento compartió con todos su trayectoria como tallador o santero y cómo había levantado una familia de talladores. Su luz se apagó, pero brillará en cada una de las tallas que veamos en su taller en El Tuque y en las próximas ferias de manos de su esposa e hijos.


TRES REYES MAGOS, Domingo Orta, santero
Colección Toste-Mediavilla

EL MAESTRO ARTESANO
En 1928 nació don Domingo Orta en el pueblo de Adjuntas. Era parte de una familia de agricultores, pero desde su niñez se dedicó a la elaboración del cuatro. Fabricó un primer instrumento inspirado en las promesas y velorios de Reyes que se celebraban por su barrio.

Fue el segundo instrumento que construyó, el que recorrió su vecindario en manos de músicos que cantaban los rosarios ya que Domingo no sabía tocar el instrumento. Se convirtió en fabricante de cuatro y fue así como se integró inicialmente a nuestra historia artesanal. Los santos también llegaron temprano a su vida. De adolescente restauraba los santos del altar de su madre, labor que aprendió de un santero del pueblo de Yauco.

En 1963 se casó con Santia Rivera, también oriunda de Adjuntas. La familia de aquella joven se dedicaba a las tareas agrícolas, que incluían el recogido del café. Era una adolescente, cuando se unió en matrimonio a Orta.

El matrimonio procreó seis hijos. Buscando mejores condiciones de vida, se mudaron al pueblo de Ponce. Allí, el artesano habría de montar un taller, un espacio de venta y lo más importante: trasmitirle a sus hijos el amor por la talla de santos de madera. Legado importante de don Domingo pues en esta familia desde los hijos, los yernos, las nueras, nietos, todos tallan.

En sus inicios, con el apoyo de promotores artesanales como Walter Murray Chiesa y del Programa de Artes Populares del Instituto de Cultura Puertorriqueña y la mediación de don Ricardo Alegría y Jesús Díaz Caraballo, las tallas que salían del taller de Domingo Orta cobraron notoriedad. Sin embargo, en los años ochenta la familia se trasladó a los Estados Unidos, para regresar en corto tiempo y definitivamente dedicarse a la tarea artesanal.

Desde sus inicios, las tallas de don Domingo fueron muy buscadas en ferias, encuentros de artesanos y certámenes, por devotos y coleccionistas.

Entre las piezas preferidas de sus admiradores estaban los Reyes. Éstos eran sus preferidos y los tallaba a caballo, de pie o llevándole ofrendas al Niño Dios.

De su taller en el barrio El Tuque de Ponce salieron tallas como la del Santo Cristo de los Milagros que hoy se admira en la iglesia Santa María Reina en Ponce, piezas para las bienales del Museo de Arte de Ponce, santos para los encuentros de talladores en Orocovis y piezas para ferias de artesanías como las de Bacardí y Barranquitas. En cada una de las ferias a las que asistía se le veía llegar temprano con doña Santia y con otros miembros de su familia. Una vez organizada la mesa, se ponía a hacer demostraciones de talla. Sus manos las mantenía ocupadas por la duración del día de ventas.

Recibió infinidad de reconocimientos de parte de sus compañeros artesanos así como de instituciones culturales y agencias del Gobierno de Puerto Rico.

La Compañía de Fomento Industrial y el Programa de Desarrollo Artesanal lo destacaron como Maestro Artesano en el 1982 y lo honraron con uno de los carteles de las series conmemorativas.

En el 1996 el Instituto de Cultura Puertorriqueña le hizo un reconocimiento a diez imagineros puertorriqueños e incluyó en la publicación de un volumen especial de la revista de Artesanía a don Domingo Orta junto a Ceferino Calderón, José Luis Negrón, Juan Nito Cruz Avilés, Efraín Torres, Carmelo Soto, Carlos Vázquez y Rafael Hernández, entre otros. Fue reconocido, junto a su familia, como artesano del año en la Feria de Bacardí.

Otro de sus grandes legados fue compartir su conocimiento con los miembros de su familia, a los que les enseñó, en las largas horas que pasaba sentado en el piso del taller, gubia en mano, sacando formas de pedazos de madera.

Esa herencia está depositada en Santia Rivera Martínez, José Antonio, Domingo, Blanca Iris, Wilfredo, Carmen Delia, Adrián Rodríguez, Julia Rivera, Alex e Isabel, entre otros.